Durante la infancia, el cuerpo atraviesa una etapa de desarrollo acelerado: crecen los huesos, maduran los órganos, se desarrollan las capacidades cognitivas y se fortalece el sistema inmunológico. Todo este proceso exige un aporte constante de energía y nutrientes esenciales que acompañen ese ritmo.
Cuando pensamos en la vitamina C, lo primero que suele venirnos a la mente son las defensas. Y si bien es totalmente cierto, ya que esta vitamina es clave para el buen funcionamiento del sistema inmune, también participa en muchos otros procesos esenciales para los niños: desde la formación del colágeno hasta la protección frente al estrés oxidativo o la mejora en la absorción del hierro.
En este artículo hablaremos de la vitamina C en niños y su importancia en la salud infantil, cómo influye en su desarrollo físico y cognitivo, y cómo asegurar su ingesta a través de la alimentación o de complementos como Redoxon® Infantil o Redoxon® Gotas.
¿Por qué la vitamina C en niños es tan importante?
Aunque pueda parecer un problema poco frecuente, los niveles bajos de vitamina C siguen siendo un reto en la infancia mexicana actual. Un estudio reciente encontró que el 38 % de los niños en edad escolar presenta hipovitaminosis C, y un 23 % tiene niveles por debajo de lo considerado saludable. Esto puede traducirse en desequilibrios en la dieta que afectan directamente al crecimiento, la concentración o la energía diaria de los niños.
Por eso, cuando hablamos de vitamina C en niños, no solo pensamos en reforzar sus defensas. Este nutriente interviene en muchos otros procesos esenciales para el desarrollo infantil. A continuación, te contamos algunos de sus beneficios clave durante la etapa de crecimiento
- Fortalece las defensas: la vitamina C contribuye a que el sistema inmunológico funcione correctamente, ayudando al cuerpo a defenderse de virus y bacterias comunes como los que circulan en escuelas y guarderías. Su efecto sobre los glóbulos blancos —las células encargadas de combatir infecciones— ha sido ampliamente estudiado.
- Contribuye al desarrollo físico: esta vitamina participa en la producción de colágeno, una proteína fundamental para la formación de huesos, piel, encías y vasos sanguíneos. Un aporte adecuado favorece el crecimiento saludable de los pequeños.
- Favorece la absorción del hierro: cuando se consume junto con alimentos que contienen hierro, la vitamina C mejora su absorción, lo que ayuda a prevenir la anemia. Esto es especialmente importante en etapas escolares, donde la demanda de hierro aumenta.
- Apoya la función cognitiva: al actuar como antioxidante, la vitamina C protege a las células del cerebro del daño causado por el estrés oxidativo. Este efecto podría tener un impacto positivo en la memoria, la concentración y el rendimiento escolar.
¿Cómo incluir la vitamina C en las comidas de los niños?
Incluir vitamina C en las comidas no tiene por qué convertirse en un suplicio que termine generando rechazo. Al contrario: cuanto más natural, divertido y cercano sea el enfoque, más fácil será que los niños lo integren en su rutina. El objetivo no es solo que coman fruta o verdura un día, sino que poco a poco la incluyan con gusto y, con el tiempo, ¡sean ellos quienes la pidan!
- Juego de colores: propón retos como “comer el arcoíris” para que elijan frutas y verduras de distintos colores. Las más ricas en vitamina C son las de tonos vivos, como el kiwi, la naranja, la fresa, los pimientos rojos o el brócoli.
- Smoothies caseros: batidos con frutas como guayaba, mango o piña son una forma divertida, fresca y deliciosa de aumentar su ingesta de vitamina C sin que se den cuenta.
- Snacks saludables: ofrece gajos de mandarina, cubos de papaya o trozos de melón como merienda o postre. Son opciones dulces y naturales frente a los ultraprocesados.
Comidas compartidas: cuando los adultos comen frutas y verduras con gusto, los niños tienden a imitarlos. Sentarse a la mesa en familia y compartir los alimentos también favorece la educación nutricional.
¿De qué forma puedo ofrecer vitamina C a mis hijos cada día?
Aunque una alimentación saludable para niños debería ser la principal fuente de nutrientes, hay momentos en los que no es fácil cubrir todos los requerimientos. Cambios en la rutina, temporadas escolares intensas o simplemente una baja ingesta de frutas y verduras pueden dificultar alcanzar los niveles adecuados de vitamina C en niños.
En estos casos, complementos nutricionales como Redoxon® Infantil o Redoxon® Gotas pueden ser un aliado práctico y seguro. Están formulados para cubrir las necesidades diarias de vitamina C y ayudar a mantener el sistema inmune en buen estado, especialmente durante el crecimiento o en épocas de mayor exposición a virus.
Fuentes de referencia:
- Vitamin C and Immune Function https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29099763/
- Vitamin C as an antioxidant: evaluation of its role in disease prevention https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12569111/
- Brain foods: the effects of nutrients on brain function https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18568016/
- A Narrative Review on Pediatric Scurvy: The Last Twenty Years https://www.mdpi.com/2072-6643/14/3/684