Vivimos rodeados de pantallas, noticias, pendientes y notificaciones. Entre el trabajo, la escuela y la vida diaria, vamos acumulando estrés casi sin notarlo. Multitarea, prisa y pocas pausas se han vuelto parte de nuestra rutina. 

A nivel global, más del 79 % de las personas sufren estrés regularmente. En México, el 66 % del personal de salud y el 36 % de los estudiantes reportan altos niveles de estrés crónico. Pero, más allá del mal humor o el cansancio, ¿sabías que el estrés también puede debilitar tu sistema inmune? 

¿Sabías que el estrés también puede debilitar tus defensas?

Cuando vivimos con estrés prolongado, el cuerpo empieza a enviar señales: insomnio, irritabilidad, dolores musculares, dificultad para concentrarse… pero también puede aparecer una consecuencia menos visible: el debilitamiento del sistema inmunológico.

Y esto no es una suposición: distintos estudios lo confirman. Por eso, antes de hablar de síntomas o soluciones, es importante entender qué es el estrés y cómo afecta nuestras defensas.

¿Cómo se relaciona el estrés con la inflamación y tu sistema inmune? 

Estrés, inflamación y sistema inmune: una conexión real

El estrés es una respuesta natural del cuerpo frente a situaciones desafiantes. A corto plazo, puede ser útil: nos activa y nos ayuda a reaccionar. El problema ocurre cuando se vuelve crónico. 

El cuerpo entra en un estado de alerta continuo. Dormimos mal, nos alimentamos peor y nuestros hábitos se desordenan. Todo esto influye directamente en el sistema inmune. 

Desde los años 80, investigaciones como las de Janice Kiecolt-Glaser y Ronald Glaser han demostrado que el estrés prolongado afecta negativamente la inmunidad. Uno de los mecanismos clave es la inflamación crónica: el cuerpo libera sustancias inflamatorias que, con el tiempo, alteran el funcionamiento de nuestras defensas, dejándonos más vulnerables a enfermedades comunes. 

Hay que recordar que cuidar tu bienestar emocional también es cuidar tu salud física. 

¿Qué síntomas pueden indicar que el estrés está afectando tus defensas? 

Los síntomas de estrés pueden pasar desapercibidos en momentos de mucha carga emocional, trabajo o responsabilidades, pero uno de sus efectos más frecuentes, aunque poco reconocidos, es el debilitamiento del sistema inmune. Resfriados que se repiten, heridas que tardan en sanar o molestias respiratorias leves pueden ser la forma en que el cuerpo avisa que algo no va bien. 

Muchas veces no relacionamos estos síntomas con el estrés, pero pueden ser consecuencia de estar en un estado de alerta constante durante días o semanas. Si estás atravesando una etapa de tensión, cansancio o presión sostenida, es buen momento para prestarle atención a tus defensas y apoyarlas con buenos hábitos. Te contamos algunos de ellos: 

  • Dormir entre 7 y 9 horas cada noche para que el cuerpo se recupere y el sistema inmune se refuerce.
  • Consumir frutas y verduras todos los días, ya que aportan vitaminas antioxidantes como la C, clave para mantener las defensas activas.
  • Hacer actividad física moderada, como caminar, bailar o estirarse, ayuda a liberar tensiones y mejora la respuesta inmunológica.
  • Mantener horarios estables de comida y descanso para que el cuerpo no esté en estado de alerta constante.
  • Tomar pausas o descansos reales durante el día, aunque sean de cinco minutos, ayuda a frenar el estrés acumulado.
  • Beber suficiente agua, ya que una buena hidratación favorece todos los procesos del organismo.
  • Evitar el exceso de cafeína y azúcar, que pueden alterar el sueño y aumentar la fatiga. 

Extra: Como ritual de prevención, complementa con vitamina C, D y zinc si tu alimentación no cubre todo lo que necesitas, sobre todo en etapas de mucho estrés o cansancio. 

 

¿Cómo puede ayudarte Redoxon® AOX® cuando el estrés debilita tus defensas? 

En etapas de estrés prolongado, el cuerpo puede necesitar apoyo adicional. Redoxon® AOX® está formulado con vitamina C, vitamina D y zinc, tres nutrientes esenciales para reforzar el sistema inmune, sobre todo cuando el cansancio o el estrés afectan tu bienestar. 

Su formato en tabletas efervescentes sin azúcar es práctico, fácil de tomar y apto para estilos de vida exigentes.

Fuentes de referencia:  
  1. El estrés y tu salud https://www.gob.mx/issste/articulos/el-estres-y-tu-salud
  2. How stress damages immune system and health https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20704904/ 
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